Quién conozca los entresijos de la Universidad de Valencia, una de las mayores instituciones educativas de España, sabe que su realidad social es muy compleja: los intereses políticos, las tensiones ideológicas y las luchas de poder entre los diferentes sectores se cruzan en una institución que deberia dedicarse a educar profesionales, y no a posicionar a futuros políticos entre sus profesores con responsabilidades directivas, quienes utilizan ‘la Casa’ como un altavoz para sus reivindicaciones políticas, la mayoria de un marcado carácter radical, pancatalanista y de la izquierda más irreflexiva.
La ‘Universitat’, como algunos la llaman, es la ‘consellería’ del PSPV. Desde el Rector hasta los Decanos y Directores, pasando por Vicerrectores, Delegados, Asesores, Directores de Servicio, y todo tipo de altos cargos parecen rendir pleitesía ideológica y política a la izquierda más antivalenciana. La Universidad de Valencia es un foco de ideología, financiación del radicalismo (incluso del radicalismo proterrorista, como ya vimos hace unos meses) y de represión hacia las opiniones diferentes a la manifestada por sus órganos rectores: también hace unos meses, la asociación estudiantil de la que soy Vicepresidente denunció publicamente la “humillación” a la que la Directora de la Unidad de Igualdad de la UV, Olga Quiñones, nos sometía, por nuestros posicionamientos en una comisión de dicha unidad.
Desde los más altos dirigentes, hasta muchos de los representantes de los estudiantes no esconden sus simpatías, aún cuando cobran de la Universitat. Pero quiero dejar patente que esto no son apreciaciones mias, sino realidades, y por eso les voy a mostrar algunos ejemplos.
Voy a empezar por el Vicerrector de Cultura, Josep Lluís Sirera Turó, Catedrático de Historia del Teatro Español. El Prof. Sirera, compagina tan altas responsabilidades académicas con la Secretaría de Cultura del PSPV-PSOE en la Ciudad de Valencia, al frente de la cual se encuentra, según podemos ver en la propia web de los Socialistas. Sirera es reconocido entre los estudiantes por participar activamente en la red social Facebook, en la cual acostumbra a vertir comentarios políticos, algunos de los cuales me han hecho llegar alumnos de la UV, y que a continuación reproduzco:


Ya hemos visto como todo un Vicerrector ‘pasa’ de desmarcarse políticamente de un partido con el que no solo simpatiza abiertamente, sino del que es un reconocido dirigente. Pero no nos quedemos solo con esto. Y si hemos hablado del Vicerrector de Cultura, ahora le toca el turno a la Vicerrectora de Relaciones Institucionales, Silvia Barona, Catedrática de Derecho Procesal.
La Prof. Barona, docente de reconocido prestigio por otra parte, fue una de los profesores que se levantó en armas contra el Proceso de Bolonia y el Espacio Europeo de Educación Superior. Según recogío Levante-EMV, Barona y otros profesores lo calificaron de “paso atrás”, alineándose así con los radicales que por aquellas fechas ocupaban el hall del edificio que alberga las dependencias de la Facultad de Derecho en el Campus dels Tarongers.
Barona por otra parte, ha ocupado cargos de responsabilidad designados por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero: en una Comisión Institucional del Ministerio de Justicia. También recibió de manos del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño, tras la preceptiva aprobación del Consejo de Ministros presidido por Zapatero, la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort, en un acto en el que también se entrego dicha distinción al exministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, quién dimitió por una escandalosa cacería con altos cargos de la Policia y el Juez Baltasar Garzón.
La red social Facebook también juega malas pasadas a la Prof. Barona, aunque ella ha sido más previsora y ha eliminado de su perfil las páginas sobre el PSPV-PSOE. De lo que, en cambio, sigue siendo “fan”, es de la ‘Plataforma de Apoyo a la Izquierda Socialista en Albacete”.
Fuera del personal docente también se suceden casos similares. Quizás el más evidente sea el del Asesor del Rector para Marketing y Comunicación, Joan Enric Úbeda, quién ha desfilado por diferentes cargos, desde su época de representante de los estudiantes en la Facultad de Economía hasta Delegado del Rector para Estudiantes. A parte de su vida universitaria, ha sido Secretario General de las Juventudes Socialistas (JSPV) de Gandía, Secretario Nacional de Política Reivindicativa de las JSPV y Coordinador General del sindicato estudiantil del PSOE en la Universitat, Campus Jove.
Úbeda dejó la Delegación de Estudiantes, un alto cargo de libre designación del Rector, pero unos años después entró Daniel González Serisola, estudiante de Derecho en la UV. González, también procedente del sindicato del PSOE, Campus Jove, y simpatizando de este partido y de sus juventudes (en Facebook es ‘fan’, además de numerosas agrupaciones socialistas, de personalidades como Pedro Zerolo, o de grupos como ‘PSOE’, ‘Juventudes Socialistas’ o ‘Socialistes Valencians’). González Serisola sustituyó a Pilar Sarrión, quién dejó el cargo para ocupar la Secretaria de Educación del PSPV-PSOE.
Son solo algunos ejemplos que clarifican quién es quién en una universidad donde parece que pare muchos la ideología esté por encima de la ciencia, las imposiciones (sean lingüísticas, de género, o de cualquier otro tipo) por encima de la libertad y donde sus dirigentes, lejos de hacer excelencia educativa hacen demagogia barata, tergiversación política y malversación de ideas. Algún día, quienes ocupan el rectorado de Blasco Ibáñez serán capaces de ver, por ejemplo, a sus vecinos de la Politécnica de Valencia, y convertir a la Universitat en la institución que nunca debió ser: una Casa de la excelencia académica de los valencianos, y para los valencianos, sin más fines que la educación y la ciencia, olvidando radicalismos y teniendo presente que están para servir a todos los ciudadanos, independientemente de su condición.


